Durante el viaje – Viajar con alergias

Si viajás en avión:

Las alergias representan menos del 4% de todas las emergencias médicas durante los vuelos.

La mayoría de los snacks que te brinda la compañía aérea contienen maní. Si sos alérgico a este fruto, no los consumas. Podés avisar con tiempo y algunas compañías aéreas pueden ofrecerte alternativas, además de informarte el menú previamente. Tené en cuenta que a veces el tiempo entre vuelos hace que la limpieza de la cabina no sea exhaustiva. Llevá toallitas húmedas para limpiar la bandeja antes de poner los alimentos sobre ella, ya que pueden contener restos de snacks del vuelo anterior.

Respecto de estas alergias alimentarias (sobre todo a los frutos secos), las compañías tienen políticas diferentes, por lo que hay que contactar a la aerolínea con la que viajamos para que nos digan los detalles del menú de vuelo.
Se está transformando en un desafío legal para las aerolíneas.
En estados Unidos la alergia al maní está muy difundida, por lo que se publican las distintas políticas de las aerolíneas respecto de la alimentación.
Hay sitios web, por ejemplo, como Allergy-travel, dedicados al tema.
Swiss y Air Canada son líderes en cuanto a cuidados ofrecidos para evitar este tipo de alergias. Swiss ha sido nombrada “allergy-friendly” por su política para evitarle complicaciones a los alérgicos (comida sin gluten, café y bebidas sin lactosa, chocolate sin lactosa), almohadas sintéticas, etc.).
Los pasajeros que vuelan por Air Canadá pueden solicitar la creación de un área libre de maní en los asientos que rodean al pasajero. Esto se puede hacer a través del sitio de la compañía aérea.
No son totalmente “Allergy-free”, porque no pueden garantizar que sean totalmente libres de gluten o maní, etc.

El aire en los aviones es muy seco y frío (la mayoría de las veces) lo que puede propiciar un ataque de asma, especialmente en una situación estresante. El tratamiento habitual y una hidratación adecuada (un litro de agua por cada 4 horas de vuelo) son suficientes para evitar una crisis.
El aire suele estar libre de ácaros, por los filtros especiales que impiden su ingreso a la cabina. Algunas personas pueden tener reacciones leves (estornudos) al producto que aerosolizan en la cabina algunas compañías aéreas. En general no pasan a mayores.

En destino:

  • Sol: no existe una alergia al sol como algunos piensan. Pero sí es cierto que algunas personas tienen una especie de fotosensibilidad, que puede agravarse si además están tomando algún medicamento. Siempre hay que usar protector solar, pero es más estricto en el caso de que persona posea esta condición, por la cual muchas veces, con poco tiempo de exposición, le aparecen dermatitis que luego requieren tratamiento. Tomar precauciones con un bloqueador, más el uso de sombreros, lentes con protección UV, manejar las horas de menor radiación UV, ayuda a evitar las quemaduras y la fotosensibilidad.
  • Alimentos: tené en cuenta que hay varios alimentos con capacidad de producir reacciones alérgicas: los mariscos, aditivos de alimentos y bebidas, colorantes, etc., son capaces de provocar alergias. Probablemente son las alergias más difíciles de evitar. Es útil aprender a leer los componentes de los alimentos que compramos. LLevá escrito en un papel o una pulsera, tarjeta o colgante el tipo de alimento o sustancia a la que sos alérgico. Si te pasa algo, los que ayuden podrán saber la causa inmediatamente.
  • Fármacos: la alergia a la penicilina a veces puede ser severa. Es importante llevar una identificación donde se consigne, junto al grupo sanguíneo, esta condición. Existen algunas trajetas prefabricadas para los alérgicos. Debe estar escrita en tu idioma y por lo menor en inglés también.
    Si necesitás comer sin gluten, lo primero es aceptar que no podrás ser un viajero investigador de gastronomías exóticas. Seguramente tu dieta será un poco aburrida, pero podrás disfrutar del viaje sin complicaciones. Si en la aerolínea, hotel y destino en general, hay alimentos sin gluten, mejor. Si no, tendrás que manejarte con los componentes básicos que conozcas no tiene gluten, leyendo las etiquetas con cuidado. Aprendé a decir los nombres de los alimentos en el idioma del país que visitarás, así podrás explicar correctamente en los restaurantes tus necesidades.
  • Tené la misma conducta para la práctica de deportes en vacaciones que en tu vida diaria. Elegí con cuidado el deporte que vas a hacer. Si tu asma no está controlada, no deberías practicar buceo hasta que lo esté. Si tu médico lo indica, podés usar un broncodilatador antes de hacer ejercicio. No hagas esfuerzos desmedidos si no estás en condiciones. Si tenés una congestión alérgica, pensá que nadar puede aumentar los problemas en oidos y luego no podrás volar hasta que esté resuelto. Un especialista en oídos deberá controlarte antes de tomar tu vuelo de vuelta para autorizarlo.
  • Si sos alérgicos a las picaduras de insectos, arañas, etc.: obviamente, lo primero es evitar que te piquen, sí que antes de salir a la calle, rociarse con el repelente adecuado. Dormir con mosquitero si en la habitación no hay aire acondicionado o tiene ventanas al exterior. Revisar prolijamente la habitación al entrar es una buena precaución. Por supuesto, si tus reacciones son severas, el médico te indicará un Kit de emergencia con algún inyectable por si estás lejos de una asistencia médica. (recuerda llevar la indicación escrita por el médico para evitar problemas en los aeropuertos).
  • Si te surge algún síntoma durante el viaje, no esperes a volver a casa para consultar, podría agravarse en el vuelo. Consultá a tu médico de Asistencia al Viajero que controlará la situación y te dirá si podés viajar y qué recursos tomar. Los planes de asistencia al viajero que incluyen ¨Médico Online¨ permiten contar con una consulta médica inmediata en tu idioma estés donde estés, y esto puede ser de gran ayuda ente un cuadro agudo de alergia.

Dra. Norma Sanfeliz
Especialista en Salud Pública
MN: 63.946