Embarazo y viajes – Viajando en avión

Antes de comprar el pasaje, tendrás que preguntar a las compañías aéreas hasta qué momento del embarazo te permitirán volar. Todas las aerolíneas tienen políticas diferentes pero la mayoría lo permite hasta la semana 36 de gestación, en embarazos simples y hasta la 32 en embarazos múltiples. Algunas piden certificado de la edad gestacional después de la semana 28 y otras limitan el viaje con embarazo en su etapa inicial.

La mayoría de las aerolíneas tienen un sector referido a condiciones para volar de las embarazadas en su sitio web. Si después de leerlo, tenés dudas, no vaciles en consultar directamente, ya que podrías llevarte una sorpresa al embarcar, ante exigencias de certificados que no pediste al médico previamente.

Es muy importante empacar inteligentemente. Es decir, equipajes livianos, que no requieran grandes esfuerzos, y guardar solo lo imprescindible, no llevar cosas de más. Poner todos los documentos en un sobre para tenerlos a mano, incluida la documentación clínica.

No olvides los medicamentos (vitaminas, antieméticos, etc.) y llevar galletitas y jugo para las náuseas, agua, las medias de compresión, antiácidos y analgésicos permitidos.

La mayoría de las cabinas de los vuelos comerciales están presurizadas a 1850-2500 mts sobre el nivel del mar. Esto significa una leve hipoxemia (menor nivel de oxígeno en sangre), que podría afectar al feto, no en situaciones normales, sino en caso de mujeres con enfermedades cardiovasculares o respiratorias preexistentes, o anemias severas, por ejemplo.

Otro riesgo del vuelo está relacionado con la inmovilidad: durante un vuelo prolongado, tus pies se pueden hinchar, por lo que conviene usar zapatos cómodos y ropa suelta. También caminar por el pasillo de la aeronave una vez por hora. Para reducir el riesgo de trombosis en las piernas (hasta 10 veces más alto que en mujeres no embarazadas), tu doctor puede recomendarte medias de compresión (no largas, pueden producir vaginitis) y algunos ejercicios para realizar durante el vuelo, mientras estás sentada.

También debe considerarse la posibilidad de diseminación de enfermedades contagiosas y el discomfort de las ubicaciones en clase turista, por la distensión abdominal. Es útil tener una ubicación cercana al toilette y asiento de pasillo para facilitar la movilidad.
No se ha demostrado que los escáners utilizados actualmente en los aeropuertos tengan riesgo para el bebé, por las radiaciones.

Dra. Norma Sanfeliz
Especialista en Salud Pública
MN: 63.946