Inmovilidad, problemas circulatorios y Trombosis Venosa Profunda (TVP)

La contracción de los músculos es un factor importante que ayuda a mantener el flujo de sangre a través de las venas, especialmente en las piernas. La inmovilidad prolongada, especialmente cuando la persona está sentada, puede provocar un estancamiento de la sangre en las piernas, que a su vez provoca hinchazón, rigidez y molestias. Se sabe que la inmovilidad es uno de los factores que pueden provocar el desarrollo de un coágulo de sangre en una vena profunda, conocido como “trombosis venosa profunda” o TVP y también “Síndrome de la Clase turista”, por el mayor riesgo al estar sentado en posiciones de poca movilidad. Las investigaciones han demostrado que la TVP puede ocurrir como resultado de la inmovilidad prolongada, por ejemplo, durante un viaje largo, ya sea en coche, autobús, tren o avión. Se sabe actualmente que el riesgo de TVP es aproximadamente el doble o el triple después de un vuelo de duración media (más de 4 horas) y también en otras formas de viajar con inmovilidad prolongada. El riesgo se incrementa con la duración del viaje y con múltiples vuelos dentro de un corto período de tiempo.

En la mayoría de los casos de TVP los trombos son pequeños y no provocan síntomas. El organismo es capaz de disolver gradualmente el trombo sin consecuencias a largo plazo. Los trombos más grandes pueden ocasionar síntomas como hinchazón de piernas, sensibilidad en la zona, irritación y dolor. En ocasiones una parte del trombo puede desprenderse y desplazarse por la corriente sanguínea hasta acabar alojado en los pulmones. Esto se conoce como embolismo pulmonar y puede provocar mayores problemas. Esto puede ocurrir horas e incluso días después de la formación del trombo en la extremidad inferior. Existen condiciones previas donde el riesgo de formación de trombos es mayor porque al viaje prolongado se agregan otros factores que lo aumentan: embarazo, toma de anticonceptivos, várices, cirugías recientes, traumatológicas o abdominales particularmente, etc.).

Recomendaciones al viajero:

  • Moverse por la cabina durante un vuelo largo, por ejemplo cada 2 o 3 horas. La ubicación del asiento próximo al pasillo favorece la realización de las caminatas.
  • Muchas líneas aéreas dan también consejos útiles sobre ejercicios que pueden realizarse en el asiento durante el vuelo. Se cree que ejercitar los músculos de las piernas puede estimular la circulación, reducir el malestar, la fatiga y la rigidez, y reducir el riesgo de desarrollar TVP.
  • El equipaje de mano no debe colocarse donde pueda obstaculizar el movimiento de piernas y pies y la ropa debe ser suelta y cómoda.
  • A los viajeros que tienen más riesgo de desarrollar TVP se les pueden recetar tratamientos específicos y para obtener más asesoramiento deberán consultar con su médico con suficiente antelación al inicio del vuelo.

Dra. Norma Sanfeliz
Especialista en Salud Pública
MN: 63.946