Recomendaciones para Viajeros con Condiciones médicas previas al viaje

  • El medio de transporte puede algunas veces ser condicionante de cambios en el estado de salud previo, sobre todo en algunas enfermedades. Viajar en avión, por ejemplo, produce efectos no deseados en personas con problemas de oído, o neumotórax reciente; o se pueden necesitar dietas especiales en avión o barco en caso de Diabetes, Hipertensión, etc. Consulte previamente a su médico o a un centro de Medicina del Viajero.
  • Los viajeros con antecedentes de enfermedades deben idealmente consultar entre 4 y 6 semanas antes de viajar, no solo para poder planear esquemas de vacunación con suficiente anticipación, evacuar toda posible duda acerca de cómo tomar nuevos medicamentos prescriptos durante la consulta por el viaje sino, además, porque permite adecuar los tratamientos que el paciente estuviera recibiendo con anticipación, considerando las interacciones entre vacunas y medicamentos, por ejemplo.
  • No viaje sin realizar una consulta médica pre-viaje, inclusive con un chequeo completo de salud. Es importante porque allí es el momento de decidir las medidas de prevención vinculadas a eventuales condiciones médicas que usted padezca. En primer lugar se deben descartar aquellas enfermedades graves y cirugías recientes (que son más frecuentes en edades avanzadas de la vida) y son consideradas contraindicaciones para ciertos tipos de transporte, con el objetivo de determinar el apto médico para viajar.
    En el caso de tener un implante de marcapasos, solicite a su médico un certificado médico para entregar a las autoridades de Seguridad aeroportuaria. Las enfermedades cardíacas previas necesitan de indicaciones sobre eventuales limitaciones a actividades extremas.
  • Otra razón para visitar al médico antes de viajar es solicitarle un pequeño resumen de Historia Clínica, con los antecedentes fundamentales y si toma alguna medicación. Podría necesitarlo en caso de ser atendido en el exterior. Asimismo, lleve consigo el teléfono de su médico de cabecera, por si fuera preciso consultarle algo. Es una buena idea llevar una tarjeta consignando alguna condición médica como si es alérgico a alguna comida o medicamento, escrita en el idioma del lugar de destino.
  • Siempre es imprescindible contratar un seguro médico de viaje que cubra los problemas de salud habituales, más aún cuanto más expuestos podemos estar. Algunas situaciones (como los traumatismos) son más frecuentes cuando uno es más inestable, o tiene enfermedades óseas o articulares que lo pueden predisponer. Estas cirugías pueden llegar a tener costos enormes en algunos países y además de prevenirlas es fundamental contar con un seguro para accidentes impredecibles que minimice los costos de todo tipo generados, incluido el regreso anticipado o con condiciones especiales. Asimismo es recomendable agregar al plan de Asistencia al Viajero, el adicional por enfermedades preexistentes, y la cobertura para traslado y repatriación sanitaria, que soluciona cualquier imprevisto que no pueda ser resuelto en el destino elegido.
  • Asegúrese de llevar la medicación que usted toma en forma habitual en la cantidad necesaria para los días de viaje planeados ( con algunas dosis extra por si tiene que prolongar la estadía). Lleve los remedios en sus envases originales (no en pastilleros) y en el bolso de mano (no despacharlos, por si se pierde o demora su equipaje). Se debe contar con una receta médica donde consten todos los remedios que toma, para presentar en los aeropuertos en caso de ser requerido, y para poder comprarlos en los lugares que serán visitados.

Si debe recibir insulina (inyectable) o un aplicador de antialérgico de emergencia (sobre todo en vuelos prolongados), recuerde poseer la receta con la indicación y avisar previamente, ya que no se permiten elementos punzantes en el avión. En algunos casos, no se le permitirá subir al avión con estos elementos. Converse previamente con su médico un plan alternativo.
Los inyectores a antialérgicos deben estar a mano, accesibles. Una persona alérgica al maní (alergia muy común) puede hacer una crisis por contacto con restos de snacks en la bandeja del avión.

Recuerde que las prescripciones deben ser hechas por el nombre de la droga (genérico), ya que los nombres comerciales varían según el país, y también la disponibilidad para ser vendidos en forma libre en las farmacias. Pídale a su médico que le diga los horarios en que deberá tomar los medicamentos si cambia a un huso horario muy diferente. También debe llevarse una receta con la graduación de los lentes, si los usa, y las características del audífono, si usa. Podrían romperse o extraviarse y Ud. necesitar comprar otro. (para evitar esto algunas personas suelen llevar un par extra de lentes).

Finalmente, resulta bastante útil enviarse un correo electrónico a la propia dirección con todos los datos mencionados, para poder tener acceso en cualquier lugar, y subsanar la posible pérdida de recetas, datos del médico de cabecera, inclusive también los datos personales.

CON ALGUNAS MEDIDAS DE PREVENCION, SU VIAJE SERÁ TODO LO SEGURO Y PLACENTERO QUE PLANEÓ

Dra. Norma Sanfeliz
Especialista en Salud Pública
MN: 63.946