Recomendaciones Especiales para Adultos Mayores

  • Elija preferentemente vuelos menores de 6 horas. Si va a realizar vuelos de conexión, tenga en cuenta tiempos de entre vuelos más largos. No olvide consultar los trayectos de recorrido dentro de los aeropuertos. Y evite sobrecargarse con bolsos de mano, bolsas, cámaras o valijas que reduzcan su movilidad, sobre todo en trayectos largos. Tenga en cuenta que hay aeropuertos Internacionales donde los recorridos entre puertas de embarque para conexiones son muy extensos y sin ayudas mecánicas.
  • También es importante reservar el asiento con antelación, para garantizarse una ubicación cómoda a la hora de ascenso y descenso del avión. Y, si puede, elegir el asiento del pasillo para poder realizar caminatas durante el vuelo.
  • Asimismo, es importante llegar con suficiente tiempo previo al embarque al aeropuerto, para poder hacer los trámites con tranquilidad y evitar situaciones de stress en general (posibles cambios de puertas de embarque, por ejemplo).
  • Para disminuir el riesgo de la trombosis venosa durante los vuelos (afección que se produce por coágulos que tapan las venas en las piernas), se recomienda el uso de medias elásticas, realizar ejercicios regulares en el avión estando en reposo (movimientos de tobillos y pies, contracciones de músculos de las piernas) y caminatas periódicas cada hora. En algunos casos se puede complementar la prevención con la administración de medicación específica antes de viajar (anticoagulantes), bajo prescripción médica, que se hará en la consulta pre-viaje, particularmente en las personas con riesgos de sufrir la enfermedad (trastornos de coagulación, antecedentes de otras trombosis anteriormente, obesidad, várices, movilidad limitada, cirugías o traumatismos recientes).
  • Ingiera mucho líquido durante el vuelo, evitando tomar alcohol (deshidrata) y comer demasiado.
    No suprima la ingesta de líquidos para evitar ir al baño con frecuencia (por eso es mejor un asiento de pasillo). Los aviones tienen un ambiente muy seco y es más fácil deshidratarse. Ingerir líquido evitará sequedad de mucosas y general, y las consecuencias de salud posteriores al descenso. Para evitar la sequedad en la piel, puede usar cremas hidratantes. Recuerde preguntar los tipos de envases permitidos en el bolso de mano.
  • Aquellas personas que requieren una dieta especial (para diabéticos o hipertensos); o tengan movilidad reducida y necesiten ayuda o utilizar sillas de ruedas en las terminales; o tengan necesidad de utilizar oxígeno durante el vuelo por enfermedades respiratorias, deben contactarse con la línea aérea 72 horas antes del vuelo como mínimo (si no lo hizo al reservar el pasaje), para hacer los arreglos correspondientes a sus necesidades.
  • En relación a las vacunas, además de recibir antes del viaje las habituales de Calendario Oficial, pueden requerirse vacunas especiales, como la de fiebre amarilla, por ejemplo. Debido a los efectos secundarios que se presentan con mayor frecuencia a partir de los 60 años de edad con esta vacuna, no se recomienda su aplicación sin realizar una consulta médica en un Centro de Medicina del Viajero. Para destinos libres de fiebre amarilla que exigen certificado de vacunación (por proceder de un país que tiene la enfermedad, como Argentina), se podrá extender un certificado de exención de la misma. Consulte a un especialista en medicina del Viajero previamente al viaje.
  • En el destino, tenga precaución con las comidas y agua que ingiere, ya que la Diarrea del Viajero suele ser más severa en las personas mayores, llevándolos más fácilmente a la deshidratación. Siempre beba agua embotellada y evite consumir hielo si no está seguro de su origen.
  • Recuerde que, en los hoteles donde la oferta gastronómica es amplia, tanto en bebidas como comidas, éstas suelen ser alimentos con sal, o con mucho azúcar. Si es hipertenso o diabético, recuerde que el exceso de estos condimentos puede reagudizar su enfermedad y hacerle perder días de disfrute vacacional.
  • Dentro del botiquín de medicamentos, además de los habituales antisépticos y analgésicos, se deben incluir antidiarreicos y antibióticos para utilizar en casos de diarrea, si no va tener un servicio médico accesible. En aquellos con antecedentes de pie diabético o infecciones urinarias recurrentes, es conveniente llevar los antibióticos necesarios para utilizar en caso de presentar síntomas en destino (consultar a su médico), y no sea posible recurrir con facilidad a un servicio de salud.
  • Si se le tapan los oídos por los cambios de presión se pueden usar tapones para los mismos o bien llevar una provisión de goma de mascar para disminuir el síntoma.
  • Si el país al que viaja tiene horario diferente, trate de entrar al nuevo horario lo más pronto posible, intente mantener las cuatro comidas y los horarios de descanso habituales. El Jet-Lag puede durar un poco más a estas edades. Y lo mismo ocurre con los mareos en los cruceros por ejemplo. Consulte al médico antes de viajar para saber si puede usar parches antimareo o medicamentos para dicho síntoma. Todos tienen efectos secundarios si se administran en personas con ciertas enfermedades.
  • Recuerde llevar en el vuelo gotas para los ojos, el ambiente en los aviones es muy seco y puede producir sequedad en las corneas.

Dra. Norma Sanfeliz
Especialista en Salud Pública
MN: 63.946