Las mejores rutas de Asia

Todo viajero que quiera presumir de ser un real aventurero debe haber pensado en visitar Asia al menos una vez en la vida. Es el continente más extenso y poblado del mundo, con 45 millones de kilómetros cuadrados y 4.140 millones de habitantes, supone el 8,70% de la superficie total terrestre y el 69% de la población mundial. Con tantos kilómetros por recorrer y gente para conocer es de esperarse que la idea de visitar Asia amedrente hasta los viajeros más intrépidos.

Para no dejar a nadie con las ganas, proponemos circuitos turísticos que estarán a la altura de aquellos con espíritu de explorador. El dicho dice “Divide y reinarás” estas rutas dividen en opciones accesibles los principales destinos de Asia, resultando en alterativas para todos los gustos. Y quien dice no se puedan hacer todas.

Ruta del Transiberiano

Rusia es una nación tan grande como variada y compleja y puede ser visitada de muchas maneras. Una de las opciones terrestres es el ferrocarril Transiberiano que atraviesa el país a lo largo de la Siberia conectando también Mongolia y China. Existen diversas compañías que operan en esta ruta, desde líneas regulares hasta trenes de lujo. Para comenzar este viaje lo primero que hay que decidir es el trayecto. Se puede optar por ir desde Moscú hasta Vladivostok o pasar por Moscú, Ulán Bator y Pekín. Este último recorrido supone un viaje de aproximadamente 20 días. Lo segundo que hay que hacer es contar con un seguro médico, ya que es obligatorio contar con una cobertura para ingresar a Rusia y Mongolia. Por último, tramitar el visado que exigen estos países extranjeros para poder ingresar a su territorio.

En caso de que nuestro amor por la aventura nos haya hecho decidirnos por un tren de línea regular es importante recordar que estos cuentan con condiciones de confort simples. Por eso recomendable llevar un buen equipaje de mano con elementos de higiene básicos como papel higiénico y toallas húmedas, así también como cargadores para los equipos electrónicos, linterna y comida. Es fundamental contar con elementos que nos entretengan durante el viaje, capaz esta sea la oportunidad perfecta para leer Ana Karenina o alguna popular fabula rusa.

China y Tibet 

Este recorrido comienza por la ciudad de Beijin, mejor conocida como Pekín, la capital del país y una de las ciudades más pobladas del mundo. Las atracciones turísticas son una excelente representación de la historia milenaria del país, más aun al haber sobrevivido el daño causado por la revolución cultural de Mao y el gran crecimiento urbano de las últimas décadas. Las principales son la Gran Muralla China, el Palacio de Verano y la Plaza de Tian’anmen. Seguimos nuestra ruta hacia Xi’an, ciudad mundialmente famosa por ser parte de la Ruta de la Seda y albergar el laberinto de los guerreros de terracota del empreador Qin Shi Huang.

Partimos hacia el Tíbet, comenzando por Lhasa, región autónoma del Tíbet en China. Rodeada por las montañas del Himalaya no es sorpresa que sea considerado el centro más sagrado por el budismo tibetano. Continuamos hacia Gyantse. Esta ciudad cuenta con una fortaleza ubicada en una zona rocosa donde se encuentra un pequeño templo dedicado a Buda. Este monasterio que parece perderse en la montaña es el último en su tipo en el Tíbet. Dentro de este recinto amurallado cohabitaban 16 colegios de monjes de los cuales hoy solo queda uno, el Sakya. Última parada, Shanhai. Aquí la urbanística futurista contrasta con los estilos arquitectónicos tradicionales. Casi como si se tratara de un viaje en el tiempo, pasando de la China Imperial a la China Moderna, Shanhai nos recibe como un centro cosmopolita de cultura y diseño.

Sudeste asiático

Son infinitas las posibles combinaciones que existen para visitar esta región compuesta por once países. Esto permite que el itinerario sea menos estricto ya que una vez allí, no importa por donde comience el viaje, ninguna elección será incorrecta.  Una opción es comenzar por Bangkok en Thailandia. Visitar el país de punta a punta pasando por los templos de Ayutthaya y Sukhothai, y partir hacia Camboya desde Chiang Mai. La atracción principal en Camboya son las ruinas de  Angkor Wat en la región de Riem Rep y subirse a un tuk tuk en Phnom Penh, sin embargo existe más de un tesoro natural oculto para quienes disfrutan de estar junto al mar. Un buen ejemplo es Koh Rong una isla desierta y paradisíaca.

Viajeros abrochen sus cinturones, despegamos hacia Malasia y aterrizamos en Kuala Lumpur. Para los que quieran ver lo mejor de la apabullante capital están las asombrosas torres Petronas. Y para quienes quieran descubrir sus tierras están los campos de té de Cameron Highlands y la reserva de monos narigudos en el parque Nacional Bako. Seguimos hacia Indonesia, para no dejar ningún transporte de lado recomendamos conocer la ciudad de Bali en motocicleta y viajar en barco hacia Komodo en busca de los dragones. Este país también ofrece un sinfín de actividades para aquellos que deseen estar en sintonía con el océano como submarinismo y buceo en Bunaken o surf en en las playas de Kuta.

La Gran vuelta por India

Solo para viajeros experimentados esta ruta de seis meses por India  promete cambiarnos la vida. El viaje comienza en tren desde Delhi hasta Amritsar donde se encuentra el Templo Dorado. Desde allí se recorren rumbo al noroeste la cadena rocosa hacia la ciudad budista de Dharamsala, hogar del dalái lama. Para quienes se hayan sentido inspirados por el recorrido pueden continuar su viaje hasta Ladakh donde se encuentra la puerta del Himalaya y luego seguir rumbo al sur hasta llegar a Agra para ver el Taj Mahal.

Quienes deseen llevar la experiencia al límite podrán visitar la jungla del Parque Nacional Bandhavgarh en busca de tigres salvajes. Si el tiempo lo permite habrá que desviarse para conocer Calcuta, capital de Bengala Occidental. Una vez en el sur del país se pueden conocer los templos de Mandurai, las playas de Kerala y la vida opulenta de los marajás en Maysore. Para acabar con el recorrido por este colorido país quedan las tres ciudades de colores: Jaipur (rosado), Jodhpur (azul) y Udaipur (blanco).