Molestia en oídos y nariz

A medida que el avión gana altitud tras el despegue, la reducción de la presión de aire en la cabina hace que los gases se expandan. De forma similar, conforme el avión va perdiendo altitud antes de aterrizar, el aumento de la presión en cabina hace que los gases se contraigan. Estos cambios pueden tener consecuencias en los lugares donde hay aire retenido en el cuerpo. Los pasajeros experimentan habitualmente una sensación de “taponamiento” en los oídos que está causada porque el aire escapa desde el oído medio y los senos paranasales y frontales durante el ascenso del avión. Cuando el avión desciende de altitud antes del aterrizaje, se puede tener la sensación de que los oídos están bloqueados y producirse dolor.

Estos síntomas ocurren en los vuelos de cualquier duración, pero hay que tener en cuenta que, si se tienen infecciones previas de oído o sinusitis y el vuelo es prolongado con escalas, la mayor frecuencia de exposición aumenta el riesgo de estas complicaciones desagradables de salud.

Recomendaciones al viajero: Tragar, masticar o bostezar (“destapar”) normalmente aliviará las molestias. Si el problema persiste a pesar de usar estos métodos, generalmente ayuda realizar con fuerza una corta espiración manteniendo la nariz y la boca cerradas. En el caso de los bebés, darles de comer o ponerles un chupete para estimular la acción de tragar puede reducir los síntomas. Las personas con infecciones de oído, nariz o con sinusitis deben evitar volar porque su incapacidad para igualar las diferencias de presión puede producirles dolor y lesiones. Si no es posible evitar el viaje, el uso de gotas nasales descongestionantes antes del vuelo y de nuevo antes del descenso pueden ser de ayuda. Si el viajero tuvo una infección muy cercana al vuelo, una consulta al especialista será de utilidad para que observe el oído y autorice al pasajero a volar.

Dra. Norma Sanfeliz
Especialista en Salud Pública
MN: 63.946